Así, por ejemplo, creen que la belleza de la mujeres y la valentía de los hombres se deben a un elixir.
Al respecto existe la leyenda: "En la época de los indios no habían
médicos ni enfermeras, y las mujeres que daban a luz eran atendidas por
brujas y parteras.
Una de esas brujas era tan embustera, que hacía creer a las señoras que
si ella las atendía en el trance, y les nacía una niña, la criatura
sería de piel blanca y bonita, y si se trataba de un varón, este sería
fuerte, valiente y enamorador.
La bruja embustera les hacía beber un elixir, al que llamaban el filtro
del amor, la belleza y el valor. Para el brebaje se mezclaban pétalos
de rosa, que daban el blanco sonrosado a la piel del recién nacido;
flores de violeta, que le darían su encantadora modestia, y el polvo
del corazón disecado del colibrí, que le daría amor profundo por su
tierra y valor de espartano. Es por eso que se dice que Chone es tierra
de mujeres bonitas y hombres valientes".