Rocafuerte: ciudad blanca de los campanarios
Los mejores dulces se elaboran en este
cantón. Se preparan más de 300 variedades.
Los más buscados son los alfajores, bocadillos,
dulces de guineo, de higo, camote, el rompope,
y muchas otras delicias que han cruzado las
fronteras de Manabí y el país.
En el sitio Sosote se elaboran ollas de barro y artesanías en tagua como collares, aretes, pulseras
y de réplicas de animales. También se fabrican
sillas de tijera y perezosas.
En la comunidad de San José, se encuentra
la virgen Blanca de Las Peñas, donde
llegan feligreses de todas partes del país.
Municipio de Rocafuerte: (593) 05 - 2644203 / 2644158 / 2644203

English
The best candies are elaborated in this canton.
People here make more than 300 varieties.
Those most looked for ones are: alfajores, bocadillos,
sweet of banana, fig, and camote, rompope, and
many other delights that have crossed the frontiers
of Manabí and the country.
In the place Sosote, pots of mud are elaborated and
crafts in tagua like necklaces, earrings, bracelets and
replicas of animals. Scissors and lazy seats are also manufactured, marketed in the whole country.
In San José's community, to 4 Km of the cantonal
head, the virgin Blanca de las Peñas is, where
daily parishioners of all parts of the country arrive.
Municipality of Rocafuerte

El 30 de septiembre de 1852 fue elevado a la categoría de cantón con el nombre de Rocafuerte. Este gran paso en la historia se dio por iniciativa de Pedro José Zambrano.
Rocafuerte fue parroquia de Portoviejo hasta el año en que logró su cantonización, pero en esa época era uno de los pueblos más importantes de Manabí.
En la colonia también se conoció a Rocafuerte con el nombre de San Judas Tadeo, por la costumbre de aquel tiempo de asignar a las nuevas ciudades el nombre del santo que correspondía en el santoral, en la fecha que se inscribía en las crónicas españolas.
Abarca un bello y extenso valle que fue asentamiento de la cultura
Pichota, tribu que, según la historia, arribó por el río Chota, sistema
fluvial de la hoya de Ibarra.
. Por su potencial, en la producción de arroz, a este cantón se lo conoce como el granero de Manabí.
Otra de las fuentes de trabajo, que ancestralmente contribuye a la
economía del cantón, es la fabricación de sillas de tijera, actualmente
desplazada por un nuevo modelo (perezosas). La elaboración de objetos
decorativos en tagua, producción de ropa, bordados, ollas de barro,
dulces y otras artesanías también son parte del aparato productivo.
En este cantón no se ha explotado el turismo, pero tiene recursos que prestan las facilidades para hacerlo.
La comunidad Pichota
Tribus indígenas procedentes de la Sierra, y más tarde ganaderos de
otras comarcas, llegaron a poblar lo que hoy es Rocafuerte, atraídos
por la fertilidad de la tierra.
Según Arturo Cedeño Arteaga, en su obra "Rocafuerte en Marcha", esos
hombres formaron una comunidad a la que llamaron Pichota, posiblemente
porque el jefe que guió a la tribu por el río Chota se llamó así.
Se dice que el nombre de Pichota se despredende de las voces indígenas
cayapas Pi, que significa agua de laguna, y Chota que quiere decir
colorado.
También se presume que la denominación se origina por la coloración de las aguas estancadas que se tornan rojizas.
También se llamó San Judas Tadeo
En el siglo XVI, cuando se inicia la colonización española, Pichota era
habitada sólo en verano, pero paulatinamente la población se hizo
estable, hasta convertirse en un caserío de relativa importancia a
comienzos del siglo XIX.
A Rocafuerte, en la colonia, también se la conoció con el nombre de San
Judas Tadeo, por la costumbre de aquel tiempo de asignar a las nuevas
ciudades el nombre del santo que correspondía en el santoral, en la
fecha que se inscribía en las crónicas españolas.
Parroquia civil en 1763.- En los albores de la República el territorio
ya era parroquia eclesiástica y en el año 1763 fue elevada a la
categoría de parroquia civil, siendo una de las seis parroquias que
componían la Tenencia de Portoviejo.
Cantonización: 30 de Septiembre
El 30 de septiembre de 1852 fue elevada a la categoría de cantón, con
el nombre de Rocafuerte, según decreto legislativo suscrito en
Guayaquil, cuando era presidente de la Asamblea Pedro Moncayo y jefe
supremo, José María Urbina.
El nuevo cantón se constituyó por las parroquias Pichota, Tosagua y Chone.
La historia reconoce como principal gestor de la cantonización a Pedro
José Zambrano, en esa época Gobernador de la provincia. En el proyecto
también participaron Julián Loor y Velásquez, Vicente Aray, Julián
Alcívar, Agustín Zambrano Velásquez y Francisco Zambrano Velásquez.
La obra Salesiana
En el año 1924, el reverendo Guido Roca, provincial de la orden
Salesiana en el Ecuador, escoge a Rocafuerte como el lugar más adecuado
para la fundación de una Casa Salesiana. En 1927, los reverendos Telmo
Andrade y Julio Vacas, comienzan la obra.
Periódicos
En 1895 existió un periódico titulado "El Atalaya", órgano combativo
del Partido Liberal, dirigido por el coronel Marcos Dueñas Loor.
En 1924 apareció "Oasis", teniendo como director a Agustín Solórzano
Rodríguez. La publicación estuvo inspirada en intereses políticos.
"El Cáustico", dirigido por Joaquín Vélez Barreiro apareció en 1932.
Las Oblatas
A petición del Párroco Bertehelot y los padres de familia del lugar, el
4 de mayo de 1910, llegan a Rocafuerte dos religiosas: María Eperanza
Godin y Teresa Margarita Migevant. Pero es siete años después que se
autoriza la apertura de una escuela media a cargo del Instituto docente
de las Oblatas de San Francisco de Sales. El primer año escolar
concurrieron 79 alumnas.
Fábricas de aguardiente
También existieron algunas fábricas de aguardiente de calidad superior.
Entre las más importantes se anotaron La Armenia, de Sigifredo Vélez, y
La California de Natalia Huerta de Niemes. En esta última fábrica se
elaboraba el aguardiente de piña.
Hubo un gran incendio
El 27 de diciembre de 1893, a la 1 de la tarde, se inició un voraz
incendio en una casa pajiza ubicada en las calles Eloy Alfaro y 30 de
Septiembre. Se dice que la persecución que se hacía a un cacique fue la
causa del siniestro. También se ha dicho que el incendio se debió a una
imprudencia, porque se procedió a quemar una casa de avispas con un
mechón, lo que contaminó el techo de cady de la vivienda. Medio
Rocafuerte fue víctima de aquel incendio.
Segundo incendio.- En 1940 se registra otro gran incendio, que también
interrumpe el desarrollo urbanístico de Rocafuerte. Una noche,
aproximadamente a las 11, cuando la mayor parte de la población dormía
se inició el flagelo. En esa ocasión los bomberos, bajo la dirección
del primer jefe de la institución, Francisco Alcívar Rodríguez,
lucharon contra las llamas.
Hábiles y progresistas
Progresista y de aspiraciones ilimitadas, así es la gente de este
cantón, que tomó el apellido del primer presidente ecuatoriano,
Rocafuerte.
Hombres y mujeres siempre han estado de pie para cumplir con sus
deberes cívicos. El amor que le tienen a la Patria y a su soberanía los
impulsa a reconquistar con el arma lo cedido mediante tratados.
Otra virtud, que adorna y hace más augusta la figura del rocafortense,
es su fe; es tradicionalmente católico y guarda respeto infinito a Dios
y a la Virgen del Carmen, que es su patrona.
La costura, el bordado, el tejido y la fabricación de mantillas y
flores artificiales, encuentran en las hábiles manos de la mujer
rocafortense sus más elevadas cultoras.
Los mejores dulces se elaboran en Rocafuerte
La elaboración de los mejores dulces tiene lugar en Rocafuerte, donde se preparan más de 300 variedades.
La fama de los dulces es legendaria y su sabor inconfundible. Los
alfajores, bocadillos, dulce de higo, de guineo, camote, rompope y
otras delicias han salvado fronteras, esto a través de los ecuatorianos
en el exterior.
Los dulces también tienen la fama de haber conquistado el paladar de
personajes indomables, como León Febres Cordero. Este ex-presidente de
la República y Alcalde de Guayaquil, tuvo la oportunidad de estar en
Rocafuerte cuando era candidato presidencial, su visita la realizó
precisamente un 30 de septiembre, cuando se conmemoraba la
cantonización.
Según Norma Vélez de Zambrano -propietaria del Comedor y Dulcería
Rocafuerte- León Febres Cordero se encontraba en la tribuna de honor
observando el desfile, en ese momento se acordó de los dulces y se
"escapó" de la ceremonia. "Cuando nos dimos cuenta se econtraba junto a
la vitrina escogiendo alfajores, cocadas, camotes y ordenando un viche
de camarón, que fue preparado especialmente para él".
Otros personajes que no se han resistido a la tentación del dulce son:
Abdalá Bucaram, Frank Vargas Pazzos y el expresidente Sixto
Durán-Ballén y su esposa Finita.
Ollas de barro
La elaboración de ollas de barro es historia en Rocafuerte. Estas
artesanías llegaron a ocupar el primer lugar en la cocina manabita,
pues servían para la elaboración de hornos y como utensilios para la
preparación de los alimentos.
Estas tradiciones todavía se conservan en algunos hogares campesinos,
donde se come el mejor plátano asado con leña y otras delicias
culinarias, que dicen "apartate" a la tecnología de los microondas y a
la comodidad que proporcionan las cocinas de gas.
La Iglesia y su reloj
La iglesia es una de las más bellas del Ecuador, por tratarse de una
joya arquitectónica influenciada por el estilo neo germano-romano y
construida en el siglo XIX. Para su conservación se ha estructurado un
Comité Pro-reconstrucción que trabaja desde hace más de una década.
La Iglesia de Nuestra Señora del Carmen ha sido declarada Patrimonio Cultural del país.
Para su construcción original se trajo madera de Cerro Verde y Bahía de
Caráquez, que era desembarcada en Crucita y arrastrada a lomo de bestia
o en carretas hasta Rocafuerte. Los trabajos de construcción estuvieron
dirigidos por el maestro de carpintería José Plaza, de Calceta, y
trabajaron los obreros Juan Mero, Jacinto Chinga, Domingo Plaza,
Gregorio Plaza, Samuel Ponce, José Pincay, Heráclito Sánchez y Roberto
Chinga.
En la época en que se la construyó fue enriquecida y embellecida con altares de madera y mármol.
La labor progresista del obispo Pedro Shumacher está estrechamente
ligada a la construcción del templo. Este mismo sacerdote expresó,
espontáneamente: "Rocafuerte, ciudad blanca de los campanarios".
El reloj que se encuentra ubicado en la iglesia fue fabricado en Gran
Bretaña. Ha permanecido en el lugar por más de un siglo. En varias
ocasiones se ha intentado repararlo, pero no ha sido posible.
El Ceibal y Las Jaguas
Son balnearios de agua dulce, lugares a los que acuden gran cantidad de
personas para recrearse y ocupar su tiempo libre en contacto con la
naturaleza.
En la comunidad Las Jaguas se observa un buen nivel de autogestión, que
le da al balneario el mantenimiento necesario para captar el turismo.